Los compañeros de las Brujas y Hechiceros-Parte II

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Clases de espíritus auxiliares

La brujería contemporánea ha ampliado y desarrollado el concepto del “familiar”, de modo que éste puede ir desde el simple animal especialmente entrenado y dotado de un vínculo mágico con su dueño, hasta un demonio (encarnado o no en un animal), pasando por entes creados a través de procesos que manipulan energía astral. No todos los familiares son animales o entidades que habitan en animales: algunos permanecen sin tomar como morada un animal u objeto, aunque la mayoría se manifiestan bajo la clásica figura del animal que sirve de ayudante mágico.

Espíritus auxiliares, familiares y servidores mágicos.

Los espíritus  familiares son de dos tipos principalmente. Los naturales y físicos y los artificiales que a su vez pueden ser mentales, astrales o físicos Los naturales son aquellos animales o mascotas que nos encontramos o que más bien nos encuentran ellos a nosotros y nos eligen para ser nuestros compañeros mágicos. Todo brujo tiene un gato, un perro, un cuervo, una serpiente, una rata. Son animales con una personalidad especial. Por lo general nos acompañan  en los rituales, nos protegen y nos ayudan a canalizar.

Los familiares artificiales pueden crearse desde el plano mental (el más sencillo), desde el astral (el más potente) y acabar tomando forma física (lo más difícil ). Lo bueno de los familiares artificiales es que no tienen por que tener fecha de caducidad como los servidores. Pueden acompañarte a lo largo de tu vida y de este modo ir creciendo y tener cada vez más poder. El único  inconveniente es que el mago pierda el control sobre ellos. Porque aunque el familiar está hecho de ti mismo, siendo una proyección  de tu energía  es como un hijo, lleva tu sangre pero tiene identidad propia, tiene libertad. No es como un servidor que te va a obedecer si o si; el familiar solo es tu hijo y te obedecerá cuando quiera. No es un esclavo.

¿Consecuencias? Pues no tiene por que pasar nada malo siempre y cuando lo hayas creado a partir de amor, y le cuides, le mimes y lo alimentes bien. No se deben dejar sueltos y deben de estar atareados para que en su aburrimiento no les da por hacer trastadas.

El servidor puede ser un vampiro ya que se va a nutrir de aquello que tu le marques. Por supuesto el servidor o familiar también  puede alimentarse de varias fuentes. Yo recomiendo darle de mamar  directamente de uno mismo para evitar el descontrol de energías  ajenas.

De acuerdo a lo mencionado voy a proceder a la clasificación siguiente :

El animal especial no poseído: Generalmente se trata de una mascota que cumple estas condiciones: 1) tiene una gran sensibilidad que le permite sentir presencias espirituales y energías, o incluso dar señales de cosas que están ocurriendo (en otra parte) o de cosas que ocurrirán, 2) tiene un vínculo estrecho y cálido con la persona, un vínculo en que sobresale la comunicación, la empatía y la compañía. Este animal-familiar bien puede ser que desde un comienzo presente su sensibilidad psíquica-espiritual, o que haya sido entrenado para desarrollarla, teniendo un mínimo innato que posibilite ese desarrollo. Así mismo, bien puede ser que el animal haya sido comprado, que haya nacido en nuestra casa, o que inesperadamente nos haya visitado (esto ocurre con perros y gatos principalmente) y, como señal de conexión con nosotros, se haya afanado en quedarse, mostrando particular simpatía.

El animal poseído por un espíritu: Estos son casos de animales en los cuales ha entrado un espíritu, refiriéndonos por “espíritu” a un espíritu que no es un demonio. El espíritu es aquí el verdadero familiar y no el animal, que es solo el vehículo viviente, el medio que usa el familiar para servirnos. La forma en que el espíritu ingresa en el animal puede variar, de modo que éste puede haber entrado: a) súbitamente, y b) a través de un ritual o de otro proceso mágico. Desde luego que, prácticamente siempre, cuando entra súbitamente ha sido llamado, una o varias veces; mientras que, en el segundo caso, necesariamente es llamado el espíritu. Estos animales poseídos pueden detectar más cosas que los animales-familiares no poseídos, además de que, debido a ser más inteligentes cuando actúan dominados por el espíritu que los habita, pueden obedecer órdenes más puntuales y complejas, y así su poder de destrucción se vuelve enorme, ya que teóricamente, y esto se ve respaldado por la tradición oral de ciertas poblaciones rurales, hay aves “mandadas por la bruja” que le sacan los ojos a las personas… La contraparte de ese poder es que el brujo o la bruja puede ser víctima del mismo. Por ejemplo, si el animal-familiar poseído es un gran perro negro y la persona lo maltrata e incumple su parte del contrato, bien podría ser que una noche se levante al sentir que su cuello es penetrado por agudos colmillos… Por último: 1) cabe decir que este tipo de familiares suelen tener vínculos psíquicos con sus amos, pudiendo comunicarse a través de la telepatía, y 2) esta categoría desentona con las demás, que son categorías que no se interceptan, pero la hemos puesto porque es muy importante, ya que lógicamente también podría pensarse en un animal-familiar que esté poseído por un demonio, por un elemental, o por una entidad astral creada por el mago.

Criaturas astrales: Aquí hay algunas posibilidades, pero la más conocida es la del animal que en vida tuvo un vínculo estrecho con su dueño, y ya muerto regresa para servirle, pudiendo darse el caso de que en vida haya sido un familiar-animal no-poseído, o que no lo haya sido pero el mago lo haya llamado con el pensamiento, con rituales u otros métodos. Ese servicio necesariamente no puede durar indefinidamente, porque los animales-fantasmas son cuerpos astrales y nada más, careciendo así de sustancia mental, de cuerpo causal o de un Yo-Superior. De hecho, generalmente un fantasma-animal vive muy poco antes de desintegrarse, pero hay casos en que viven por años, dependiendo el tiempo de vida de la cantidad de sustancia astral, la cual siempre se ve aumentada cuando el animal ha interactuado de mucho y de forma profunda con humanos, cosa que siempre sucede con el animal-familiar no poseído.

Espíritus elementales: Los espíritus elementales son espíritus vinculados a la dimensión espiritual de la Naturaleza, y siempre se asocian a los cuatro elementos, no entendidos físicamente sino energética y espiritualmente. Esos elementos son el agua, el fuego, la tierra y el aire. Los elementales pueden ser de muchos tipos: duendes, salamandras de fuego, ondinas, silfos, elfos, hadas, etcétera… En lo que respecta a la magia negra, los duendes (vinculados al elemento tierra) son los elementales que más se emplean.Para trabajar con ellos basta conjurarlos dentro del círculo mágico. Donde mejor contacto se establece es obviamente en la naturaleza. Ellos son libres de acudir y de participar en el ritual o no. Son espíritus neutrales, ni buenos ni malos, con lo cual el mago debe saber bien lo que hace y atenerse a las consecuencias.Los servidores son elementales artificiales sometidos totalmente a la voluntad del mago. Suelen tener una sola función y cierto periodo de vida y uso. Los servidores tienen una voluntad limitada y nulo libre albedrío. Suelen guardarse en sigiles o en efigies y después de haber llevado a cabo su misión se les destruye.

El elemental artificial se crea a base de sentimientos, emociones o pensamientos fuertes. Se supone que todos hemos creado alguno sin darnos cuenta, por ejemplo en un periodo alocado de lujuria o de odio. Son parecidos a las larvas astrales (espíritus humanos que tuvieron una muerte violenta o que buscan venganza) ya que se nutren de la energía afín  a la emoción  de la que nacieron.

Fantasmas humanos:También llamados “lemures” por el nombre que se les daba en la Antigua Roma, estos espíritus familiares pueden ser muy peligrosos en la magia negra; ya que, solo el espíritu de una persona mala, serviría a alguien que se dedica a usar las fuerzas psíquicas y espirituales para dañar y/o manipular. En estos casos, es muy difícil que no exista una relación contractual y el mal espíritu haya decidido servir al mago solo para disfrutar haciendo maldades. De ese modo, esta clase de espíritus familiares suelen dar sus servicios después de pactos hechos con sangre, ya que la sangre es una de las sustancias con mayor poder para atar en el mundo astral. Estos son comúnmente los espíritus familiares que operan al servicio del mago negro contemporáneo que ofrece sus servicios en línea para vengarse de tal o cual que nos haya hecho daño, o incluso para matar… Esto es así porque hay tareas de destrucción que no puede realizar un espíritu familiar desde el cuerpo de un animal; y, dado que los elementales son difíciles de conseguir o crear, las criaturas astrales no son muy inteligentes, los demonios son muy difíciles de conseguir, y pocos son los brujos con suficiente poder psíquico para prescindir de entidades a la hora de dañar, los “malos espíritus” humanos quedan como la primera alternativa del hechicero a la hora de encontrar una manera efectiva de hacer cosas como debilitar psíquicamente o aterrorizar a alguien que esté en otra ciudad…

Demonios: Hay muchas brujas y hechiceros actuales que piensan que el mismísimo Satanás les ayuda solo porque tienen una estatuilla de él, o que tal o cual demonio les sirve solo porque han usado su sello en un ritual y han obtenido resultados. Lo cierto es que la gran fauna demoníaca (a partir de la cual hasta surgió un abecedario de demonios) es un producto de la fantasiosa demonología medieval, que es muy mitológica en el sentido de que admitió la posibilidad de que los dioses paganos fuesen demonios, y muy “revelada” en tanto que asumió como reales a los demonios que aparecieron en la Biblia y en ciertos textos ocultistas, ejemplos de lo cual son Asmodeo y seres de la tradición cabalística como Samael, respectivamente. Por otro lado, actualmente hay debate, dentro del propio ocultismo, sobre si existen o no los demonios, y sobre cuál es su naturaleza exactamente. Resulta así bastante dudoso el que un brujo pueda tener como espíritu familiar a un demonio, sobre todo si se considera que, en realidad, bien podría ser que generalmente, suponiendo la existencia de los demonios, sean entes del bajo astral los que acuden al hechicero cuando éste invoca demonios… En todo caso, si un hechicero llegase a tener el siniestro privilegio de contar realmente con un demonio familiar, éste podría tomar posesión de un animal, infestar un objeto, o bien permanecer invisible o, según se desprende de diversos relatos, seguir la demoníaca costumbre de aparecerse con una forma mitológica o monstruosa, como un perro de varias cabezas o un hombre con cabeza de carnero…

Entidades creadas: Estas entidades se forman a partir de energía astral, se sostienen con energía astral, y su creación requiere complejos procesos en que el mago habrá de emplear símbolos, técnicas de visualización, elementos físicos que operen con la energía psíquica-espiritual de diversos modos (reteniendo, absorbiendo, emitiendo, direccionando, transmutando, amplificando, etcétera…), moldes de pensamiento, patrones de repetición y, según algunos, también egrégores (entidades creadas por varias mentes, consciente o inconscientemente), entre otras cosas. Crear con éxito una entidad es muy difícil, y generalmente ocurre que el mago cree haber creado una entidad, cuando en realidad no ha creado nada y simplemente ha conseguido tal o cual efecto con su propio poder.

Los familiares, se pensaba, eran demonios menores encarnados en el cuerpo de un animal. El mismo diablo se los obsequiaba a sus adeptos durante la ceremonia de iniciación. La maligna mascota debería encargarse de facilitar los hechizos a su poseedora.

Una mascota para adivinar el futuro

Los familiares adivinatorios, a diferencia de los domésticos, solían ser grandes, como caballos, ciervos, o cuervos. En su mayoría eran animales libres o pertenecientes a otra persona. Se presentaban al llamado del brujo para dar a conocer los augurios, pero si por alguna razón no respondían, el brujo o bruja tenía la capacidad de sustituirlos leyendo el porvenir en las formas de las nubes.

Gatos, perros y sapos de bruja

El familiar doméstico, por el contrario, solía ser una criatura lo suficientemente pequeña para poder ser escondida en casa. Sapos, ratones, conejos, gatos y hasta insectos servían para tal propósito. Debían vivir bajo el mismo techo de su poseedor y ser alimentados de forma especial.

La comida podía variar según el animal, pero la bruja o brujo debían añadirle siempre una gota de su sangre. La llamada “marca de bruja” estaba asociada a esto. Se creía que a través de aquella irregularidad en la piel era que la bruja le proporcionaba sangre a su demonio-mascota.

El familiar doméstico potenciaba los poderes de la bruja al realizar sus hechizos, y era tal el vínculo que se daba entre ambos, que no resultaba extraño que el animal fuera a buscar a su bruja si ella llegaba a ser atrapada.

Nombre de mascotas de brujas

Todo familiar doméstico debía tener un nombre.

Gato negro

Las mascotas preferidas por inquisidores y cazadores de brujas eran los gatos. Principalmente los gatos que tenían el infortunio de ser negros, pues se les creía encarnaciones del mismo Satán.

Quizá por su relevancia en la religión pagana de Escandinavia, donde un grupo de gatos jalaba la carroza de Freya, la diosa de la fertilidad. O por su reputación venida desde Egipto, donde el gato era asociado con la luna y la diosa del matrimonio Bast, los gatos fueron perseguidos y condenados a la hoguera durante parte del medioevo y el renacimiento.

Imps, demonios menores

Pero los demonios, que tenían la capacidad de cambiar de forma, no siempre elegían a un animal como receptáculo.

Los “imps” eran aquellos demonios que habitaban dentro de una botella o un anillo. Tenían funciones tanto adivinatorias como de hechicería y servían también para la fabricación de amuletos.

Se dijo de Paracelso, el famoso alquimista suizo, que en la empuñadura de cristal de su espada, llevaba siempre consigo a un “imp” atrapado.

Lo cierto es que a través de la historia de la humanidad los animales domésticos han compartido la suerte de sus dueños, y tratándose de las brujas, la mala suerte.

Puedes crear un ritual para que tu familiar perfecto venga a ti.

Dicho esto pasamos a la secuencia ritual:

La condición  base para crear un elemental es tener suficiente energía  para ello y estar sano. Tampoco es que se necesite mucha, más que nada porque puede hacerse de una vez o poco a poco a lo largo de varios días. Lo importante es saber extraer la energía propia o externa y condensarla, darle forma y controlarla.

1. Definir la energía, esencia y naturaleza del servidor mágico

2. Adjudicarle un elemento o varios según la función  que vaya a realizar.

3. Adjudicarle un nombre y un símbolo  secretos a no ser que vaya a ser compartido.

4. Darle una imagen.

5. Darle una casa donde pueda descansar.

6. Escribir un diario solo para el servidor.

7. Darle fecha de caducidad si se quiere.

8. Alimentarlo

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